⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️
Marta, mamá de dos niños (5 y 8 años)
"Siempre pensaba que hablar de emociones era suficiente, pero este taller me enseñó cómo acompañarlas de verdad. Ahora mis hijos ponen nombre a lo que sienten y en casa hay mucho más diálogo y menos explosiones."